Egresado de Técnico en Acuicultura vivió experiencia de Investigación en Canadá

Gracias a un proyecto Conicyt, el joven magallánico pudo viajar al país norteamericano para  aprender más sobre el trabajo científico con peces a través de una pasantía en la Universidad de New Brunswick.

Jorge Vidal junto al Dr. Tillmann Benfey en su Laboratorio analizando un ejemplar de trucha de arroyo, especie nativa de Norteamérica.

Jorge Vidal Ojeda es técnico en Acuicultura y egresó de la Escuela Tecnológica de la Universidad de Magallanes (UMAG) siendo el estudiante de la carrera que estuvo en la mira del académico Dr. Pablo Gallardo para formar parte de una importante iniciativa científica de colaboración internacional, específicamente, con Canadá.

Y es que el también director del Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas de la UMAG, se adjudicó, en 2018, un proyecto Conicyt del Concurso Atracción de Capital Humano Avanzado del Extranjero, Modalidad Estadías Cortas (PAI-MEC), que no solamente permitió traer, a la casa de estudios, al profesor canadiense y experto en fisiología de peces de la Universidad de New Brunswick, Dr. Tillmann Benfey, sino también, abrir un cupo para una pasantía estudiantil en el lugar de trabajo del especialista posterior a sus estadías en Magallanes.

Fue, en ese contexto, que el Dr. Gallardo invitó al entonces alumno de la UMAG a vivir esta experiencia que, finalmente, se concretó en noviembre de 2019 durante 1 mes y medio, aproximadamente, en la ciudad de Fredericton, la sede del Departamento de Biología de la U. de New Brunswick, donde, bajo la tutoría del profesor Benfey, pudo participar de un curso de pregrado en Acuicultura y, en paralelo, llevar a cabo un proyecto de investigación relacionado con la trucha de arroyo (Salvenilus fontinalis).

“Mi trabajo se basó en realizar experimentos para poder calcular el consumo de oxígeno de esta especie en temperaturas cálidas y temperaturas frías, porque son animales poiquilotermos que, a diferencia de nosotros cambian su temperatura de acuerdo al entorno, Entonces les daba un baño de agua fría para ir midiendo el metabolismo aeróbico o, al contrario, le aumentaba, para poder medir la diferencia. Después, para obtener los datos, utilicé matemática sencilla y me arrojaba las diferencias del consumo de oxígeno tanto en aguas frías como cálidas”, explicó Jorge quien, además, visitó laboratorios y otras dependencias, observando el funcionamiento de distintos equipamientos y tecnología utilizada en la investigación científica con peces y otras especies marinas.

Pero como en toda primera pasantía al extranjero, el reto más difícil de superar fue el idioma, frente a lo cual reconoce que hay que prepararse mucho para lograr una comprensión más fluida de todo lo que se aprende, sobre todo cuando se debe manejar el lenguaje técnico del área que se va a estudiar. No obstante, aseguró que pudo sortear esa barrera con constante estudio y apoyo de su profesor. “Además de lo académico, es muy notable lo que uno aprende a nivel cultural y también a nivel de inglés”, añadió, valorando que estas experiencias “ayuden a perder el miedo a irse a otro país a estudiar solo, a sentir el shock cultural… claro, al principio es un poco duro, pero después es bonito”, expresó.

 

Jorge y el profesor Benfey en un recorrido por Fredericton.

Sobre el aprendizaje académico, propiamente tal, destacó dos temas: las metodologías utilizadas y las materias de especialización que pudo cursar. “Lo que más pude aprender fue el manejo de otras metodologías para poder hacer investigaciones, y además, metodologías de estudio, que es muy diferente, porque los cursos, por ejemplo, son muy intensivos, trabajan de lunes a lunes y no duran más allá de 10 días, entonces los estudiantes tienen que hacer debates, presentaciones para el otro día y así. También pude aprender más sobre genética, fisiología y mejorar mi capacidad de formular hipótesis científicas. Por otro lado, manipular nuevos equipos, porque allá tienen equipamiento más moderno para realizar experimentos”, resaltó el ex alumno.

Pese a la dificultad del idioma por el lenguaje técnico necesario que hay que manejar, Jorge afirma que fue una inolvidable experiencia que buscará repetir en Canadá u otro país.

Dada su exitosa experiencia, Jorge asegura que buscará seguir perfeccionándose “y quizás en el futuro poder viajar a Canadá o a otro país de nuevo”, comentó. Por ahora, coordinará charlas sobre su experiencia con el profesor Gallardo para brindarlas en su retorno a las clases, con el fin de motivar a los estudiantes de las carreras de Biología Marina y Técnico en Acuicultura a salir al extranjero.

“Para nosotros fue súper motivante el viaje de Jorge porque era el primero de la parte de Acuicultura que podía irse tan lejos y le haya resultado todo. El profesor allá lo apoyó muchísimo, pudo aprender mucho sobre varias cosas más que acá no se tocan y creo que quizás lo más importante es que, a partir de esto, más estudiantes puedan perder el miedo y salir al mundo, a ver otras experiencias, cosa que después les va a servir para comparar las cosas buenas y malas de su país. Eso es muy importante. Y, si está el interés de los estudiantes, nosotros, como profesores, podemos buscar las formas de financiar los viajes”, concluyó el Dr. Gallardo.

 

Tomado: página web VCM

22-Enero-2020

 

 

 

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